Me quedé mirando recuerdos.
Haciendo memoria.
Inventando historias.
Bañándome en agua salada.
De vez en cuando es necesario, no te das cuenta hasta que te atreves a parar de la falta que te hacía.
Si te estás ahogando saca la cabeza del agua, y si es necesario vuelve a la orilla, siéntate en la arena, descansa. Podrás volver a entrar cuando recuperes la respiración y vuelvas a tener fuerzas.
Yo voy a volver a subirme al tren, pero esta vez uno diferente, uno que lleve un asiento a mi nombre, reservado para mi, me subiré despacio, de forma sutil del mismo modo que el humo se impregna en la ropa.

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