viernes, 8 de abril de 2016

Todos damos un poco de asco

Te he visto tirado entre hierba a medio quemar, haciendo lo que mejor se te daba:

Odiar.

Odiarte, odiarme, odiando al mundo porque sí.

Por no saber encontrarte, por no saber socorrerte.
Por follarte y no insistir en dejarme quererte.
Por no aguantar tus síndromes y chutarme con tus lágrimas.
Por mi paciencia al odiarte.
Por tus ansias al penetrarme.
Por marcharme cuando menos lo necesitabas.
Por llamarte cuando el vicio apestaba.
Por saltar al vacío o arrodillarme en una charca.

Por levantarme la falda y bajarte los humos.

Por besarnos.

Por siempre y jamás, 
por todos nuestros ascos, 
todos nuestros orgasmos.

Joder,

Por todo lo que no nos mate y nos haga reventar.



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