lunes, 4 de abril de 2016

Trainspoting

Elige la vida, un empleo.
Elige una carrera, una familia, elige un televisor grande que te cagas.
Elige lavadoras, coches, CD´s y abrelatas eléctricos.
Elige buena salud, colesterol bajo y seguros dentales
Elige las hipotecas a interés fijo, elige un piso piloto, elige a tus amigos.
Elige ropa deportiva y maletas a juego.
Elige pagar a plazos un traje de marca en una amplia gama de putos tejidos.
Elige el bricolaje y pregúntate quién coño eres un domingo por la mañana. 
Elige sentarte en el puto sofá a ver teleconcursos que embotan la mente y aplastan el espíritu mientras llenas tu boca de puta comida basura.
Elige pudrirte de viejo cagándote y meándote encima, en un asilo miserable, siendo una carga para los niñatos egoístas y hechos polvo que has engendrado  para reemplazarte.
Elige tu futuro. Elige la vida.
Pero, ¿Por qué iba a querer hacer algo así?. Yo elegí no elegir la vida. Yo elegí otra cosa, y las razones: no hay razones.



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